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| Por fin una web de chistes sólo con los mejores, sin faltas de ortografía, con estilo... Chistes PRO diarios (o casi) para que te eches unas risas o te los aprendas y los cuentes en las fiestas. |
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Un granjero tenía 1.000 gallinas y un gallo. Obviamente, el gallo se murió un día, y el granjero tuvo que ir a comprar uno nuevo.
Al llevarlo a la granja, le dice que se tome las cosas con calma, que 1.000 gallinas son muchas gallinas y que haga lo que pueda sin agobiarse. Pero el gallo no le presta demasiada atención y, en cuanto entra en el corral, se lanza contra las gallinas y se las empieza a tirar; el granjero al principio mira entretenido, pero al cabo de un rato se va al campo.
Cuando vuelve por la tarde, lo primero que ve es que todas las gallinas están hechas polvo; luego descubre que el gallo se ha clavado tambien a dos patos, los gansos, las vacas, los cerdos, las mulas y el caballo; cuando entra en casa, ve que se ha tirado tambien a su esposa, a su hija y a su hijo. En esto que ve al gallo en el patio, tumbado en el suelo, quieto, y le dice con voz triste:
- Ves, animal, te has atorado a todo bicho en la granja y ya se te acabo el fuelle. ¡Idiota!
Pero el gallo se lleva un ala al pico y le chista al granjero, mientras señala con la otra ala a unos buitres que estaban dando vueltas en el cielo:
- No grites, que me los espantas. |
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Jaimito a su profesora:
- Señorita, estoy enamorado de usted.
- Pero Jaimito, a mí no me gustan los niños...
- ¡Tranquila mujer, que ya iremos con cuidado! |
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Un tipo se va de cacería a África y se lleva a su perrito Fox Terrier para no sentirse solo en ese lugar.
Ya en la expedición, el perrito, correteando detrás de las mariposas, se aleja del grupo y se extravía comenzando a vagar solo por la selva. En eso ve a lo lejos que viene una pantera enorme a toda carrera.
Así que, mirando en todas direcciones, piensa rápido qué hacer, hasta que ve un montón de huesos de un animal muerto y se pone a mordisquearlos.
Entonces, cuando la pantera está a punto de atacarlo, el perrito dice:
- ¡Ah!, ¡qué sabrosa pantera me acabo de zampar!
La pantera lo alcanza a escuchar y frenando en seco, gira y sale despavorida pensando:
- ¡Y parecía inofensivo! ¡Casi me come a mí también!
Pero un mono que andaba trepando en un árbol cercano y que había visto y oído la escena sale corriendo tras la pantera para contarle como la engañó el perrito.
Después que el mono le cuenta a la pantera la historia de lo que vio, esta última, furiosa, le dice al mono:
- ¡Súbete a mi espalda, ahora vamos donde ese perro listillo, a ver quién se come a quién!
Pero el perrito alcanza a darse cuenta de lo que sucede y ve cómo, a lo lejos, se le acercaba la pantera nuevamente, esta vez con el traidor del mono encima:
- ¿Y ahora qué hago?
Entonces, en vez de salir corriendo, se queda sentado, dándoles la espalda, como si no los hubiera visto, y en cuanto la pantera está a punto de echarse encima dice:
- ¡Mono gandul! ¡hace como media hora que lo mandé a traerme otra pantera y todavía no aparece! |
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Durante su visita a España, el Papa, cansado de tanto protocolo y alabanzas, decide romper por un rato las reglas y, cuando se sube a la limusina para uno de los traslados no públicos, le dice al chófer:
- Hijo mío, tengo ganas de romper un poco el protocolo, ¿serías tan amable de dejarme conducir mientras tú te pasas atrás para descansar?
- Bueno Santidad... Nadie puede negarle algo al Papa, ¿verdad?
Allá va el Papa, quien no conducía desde hace 30 años, al volante, con el chófer sentado atrás, en la enorme limusina de cristales ahumados, saltandose stops y semáforos rojos a toda velocidad y haciendo poco caso a las señales de tráfico, hasta que se le pega con unos contenedores de basura y llega una patrulla de la policía local.
El Papa baja la ventanilla y, al verlo, el policía se queda de piedra y, sin decir nada, regresa a su vehículo y toma la radio:
- Patrulla 515 a Central.
- Sí, agente, ¿qué sucede?
- He detenido a un tipo que parece muy influyente y poderoso y no sé cómo proceder.
- Pues haga lo común: póngale una multa.
- No, no, es que este tipo tiene que ser muy muy influyente y no me quiero meter en problemas.
- ¿Qué es? ¿Un concejal?
- No, no, mucho más gordo que un concejal.
- ¿El alcalde? ¿Un ministro? ¿El Presidente?
- Ninguno de esos... ¡Es mucho más poderoso!
- ¿Ha detenido usted al Rey? Mira que le tenemos dicho que no corra tanto con la moto....
- No digas tonterías, el Rey no le llega ni a la suela de los zapatos.
- Bueno, ¿pues entonces quién es?
- Pues.. no estoy seguro, pero... se me hace que es Dios.
- A ver compañero, ¡¡¡cómo va a ser Dios!!! ¿Qué te hace pensar eso?
- Joder, no puede ser otro... ¡si lleva al Papa de chófer! |
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Había un hombre que trabajaba en la oficina de correos, cuyo trabajo era procesar las cartas que traían la dirección ilegible.
Un día llegó a sus manos una carta que traía escritura temblorosa y que iba dirigida a Dios, pero no tenia dirección alguna. Como esa carta no iba a ir a ningún lado, decidió abrirla para ver de qué se trataba.
"Querido Dios: Soy una viuda de 84 años que vive de una pequeña pensión. Ayer alguien me robó el monedero, que tenía 600 euros. Era lo que me quedaba para el mes, y ahora voy a tener que esperar hasta el mes que viene. No sé que hacer. El próximo domingo es navidad y había invitado a dos amigas mías a cenar, pero sin dinero, no tendré qué ofrecerles; no tengo ni comida para mí. No tengo familia y eres todo lo que tengo, mi única esperanza. ¿Me podrías ayudar? ¡Por Favor! Sinceramente, María."
Fue tal el impacto que la carta causó al empleado postal, que este decidió mostrarla a sus compañeros de trabajo. Todos quedaron sorprendidos, y comenzaron a buscar en sus bolsos y carteras. Al final de la tarde habían hecho una colecta de 520 euros. Los guardaron en un sobre y lo mandaron a la dirección de María.
Esa tarde, todos los empleados que cooperaron sintieron un rico calorcito en el ambiente y una sensación de satisfacción que tal vez no experimentaban hace mucho tiempo, al saber lo que habían hecho por María y sus amigas.
Llegó la Navidad y se fue.
Algunos días después de la Navidad, llegó a la oficina de correos otra carta de María. La reconocieron inmediatamente por la escritura y porque iba dirigida a Dios. La abrieron y todos con curiosidad leyeron lo que decía:
"Querido Dios: Con lágrimas en mis ojos y con todo el agradecimiento de mi corazón te escribo estas líneas para decirte que hemos pasado, mis amigas y yo, una de las mejores navidades de la vida. Y todo por tu maravilloso regalo. Debes saber que siempre hemos sido fieles a tu mandato y hemos guardado todos tus mandamientos, tal vez esa sea la razón de tu benevolencia con nosotras.¡Gracias Dios!. Por cierto, faltaban 80 euros. Seguramente se los quedaron esos hijos de puta de Correos... |
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Un chaval está con su novia dentro de su coche, en un descampado, y le ruega, lloriquea y pide por lo que mas quiera que se deje hacer el amor, pero la chica no accede. Finalmente el joven le dice:
- ¡Anda guapa! ¡Que sólo te voy a meter la puntita!
La mujer por fin convencida acepta, diciendole:
- Bueno, pero solo la puntita... ¡Prometelo!
El joven acepta, se lanza sobre ella desesperado e introduce todo lo que tiene. La chica, al sentir la embestida, goza tremendamente y le dice a su novio:
- ¡¡¡Metemela toda!! ¡¡¡Metemela toda!!
El novio, algo avergonzado y tratando de salvar su orgullo:
- ¡Ah no! ¡Promesas son promesas! |
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Va una vieja al médico:
- Mire doctor, tengo el problema de que me tiro muchos gases, auque no me preocupa mucho porque no huelen ni se oyen... por ejemplo ahora me he echado como 20 y usted ni se ha dado cuenta. ¿Qué puedo hacer?
El doctor le dice:
- Tómese estas pastillas y en una semana regresa.
A la semana siguiente...
- ¡Oiga doctor!, ¿qué me dio que ahora mis gases ya huelen? ¡¡¡Y muuuy mal!!!
El doctor le contesta:
- Vale, el problema de la sinusitis ya está resuelto, ahora trabajaremos en su oído. |
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Esto es Berlusconi y unas chicas que entran en una pizzería y dice:
- Buenas, quería unas pizzas.
- ¿Familiares? - Dice el pizzero señalando a las chicas.
- No, son putas, pero tienen hambre. |
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Esto es un cerdito que le dice a su padre:
- Papá, papá, ¿por qué tengo un agujerito en el culito?
- Porque si lo tuvieras en la espalda serias una hucha. |
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Va un hombre por un camino que rodea un cementerio cuando al acercarse a la tapia oye unos ruidos extraños. Se asoma y ve a una pareja practicando el acto sexual.
Aprovechando una situación tan comprometida, y con la intención de tomarles el pelo, comenta en tono jocoso:
- ¡Dale, dale!, y cuando acabes me la pasas.
A lo que el atareado muchacho le contesta:
- ¡Sí hombre! ¡Si quieres coje la pala y sácate otra! |
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