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| Por fin una web de chistes sólo con los mejores, sin faltas de ortografía, con estilo... Chistes PRO diarios (o casi) para que te eches unas risas o te los aprendas y los cuentes en las fiestas. |
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Eran dos amigos, uno cojo y otro jorobado.
Un día éste llegó con la espalda lisa como una tabla de planchar. El otro le preguntó sorprendido:
- Pero, ¿tú no eras jorobado? ¿Cómo es que llegas recto como una vela?
- Pues anoche, que pasaba junto a la tapia del cementerio, cuando oí una voz de ultratumba que dijo: "¿Qué es esooo que llevasss en la espaldaaa?". Y, de repente, salió un brazo y me desapareció la chepa.
- ¡Asombroso! ¡Pues iré yo también, a ver si me cura de lo mío!
Esa misma noche, el cojo se acerca a la tapia del cementerio y, tras esperar un rato, se oye la voz de ultratumba:
- ¿Qué es esooo que llevasss en la espaldaaa?
- ¿En la espalda? ¡Nada!
- ¡Pues toma! ¡Una joroba! |
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¿En qué se parece el Wonderbra a una dictadura?
En que oprime a los de dentro, mientras engaña a los de fuera. |
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¿En qué se parece una cámara de fotos a un condón?
Ambos capturan grandes momentos. |
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Dos en la calle...
- ¡Mira que bigote tiene aquella señora!
- Oye, aquella señora... ¡es mi madre!
- Y hay que ver qué bien le sienta... |
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Dos enfermeras, al ver pasar a un médico...
- ¡Hay que ver qué bien se viste el Doctor López!
- Cierto... ¡y qué rápido! |
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Dos rubias que se van al bosque a por un árbol para la Navidad.
Después de varias horas buscando, le dice una a la otra:
- Jo, tía... ¡Ya está bien! Nos llevaremos el próximo pino que veamos... ¡tenga o no tenga bolas! |
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Uno que fue a una panadería en Bilbao...
- Buenas, ¿me da dos barras de pan? Y, si tiene huevos, una docena.
Al final se llevó a casa 12 barras de pan. |
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En el taller oficial de una conocida marca de coches de lujo, un prestigioso cirujano cardiovascular acaba de dejar su flamante deportivo para una revisión. Cuando se dispone a salir para llamar un taxi, es abordado por uno de los mecánicos:
- Perdone, doctor, ¿puede acompañarme? No le robaré más de un par de minutos.
- Sí, claro...
- Verá señor, mire este coche al que acabo de reparar el motor: abrí su corazón, saqué los pistones, las válvulas y el árbol de levas; reemplacé lo que estaba mal, lo limpié todo con sumo cuidado y volví a colocar pacientemente cada pieza en su lugar. ¡Ahora funciona como nuevo!
- Ah, estupendo...
- Pero tengo una duda... Lo que yo hago con los coches es básicamente lo mismo que usted hace con las personas, entonces... ¿por qué cobra usted cien veces más que yo?
El cirujano sonrió y, mientras se iba, le dijo casi susurrando:
- Trata de hacerlo con el motor en marcha. |
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Esto era un niño tan tonto, tan tonto, tan tonto...
... que cuando el maestro borraba la pizarra, ¡él rompía los apuntes! |
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¿Qué le dice el chupa-chups a la piruleta?
¡¡¡Hala!!! ¿¿¿Qué te ha pasao??? |
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